La iniciativa cuenta con la participación de profesionales de Análisis Clínicos, Atención Primaria, Nefrología y Medicina Interna
El proyecto PIERCIA (Plan de Gestión Inteligente de la Detección, Evaluación y Seguimiento de la Enfermedad Renal Crónica), desarrollado por el Área de Gestión Sanitaria Campo de Gibraltar Este, perteneciente al Servicio Andaluz de Salud (SAS) de la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias, ha sido galardonado recientemente con el premio al proyecto más innovador en el área Cardio-Renal-Metabólica en la convocatoria nacional ACCIÓN, impulsada por la empresa AstraZeneca en colaboración con Wayra y Kunsenm.
La iniciativa galardonada utiliza la automatización y la inteligencia clínica para detectar de forma precoz la enfermedad renal crónica, mejorar su seguimiento y garantizar una atención más equitativa a toda la población de riesgo. Sus resultados son fruto del trabajo coordinado de la Comisión de Salud Renal del Área Campo de Gibraltar Este, un grupo multidisciplinar integrado por profesionales de Análisis Clínicos, Atención Primaria, Nefrología y Medicina Interna.
La enfermedad renal crónica afecta en el Área Campo de Gibraltar Este al 20,2% de los mayores de 45 años y a un alarmante 33,6% de los pacientes con diabetes. Conocida como la epidemia silenciosa, hasta ahora, su detección dependía de la solicitud manual de pruebas por parte del profesional, lo que provocaba que solo el 48% de la población de riesgo tuviera una evaluación completa.
El proyecto PIERCIA viene a cambiar esto. Así, desde principios de 2025, el Laboratorio Clínico del Área, ubicado en el Hospital Universitario de La Línea de la Concepción, ha implantado una serie de mejoras tecnológicas que permiten que el sistema actúe de forma autónoma.
El núcleo del proyecto es un motor de reglas clínicas que organiza la asistencia de manera inteligente. Ante cualquier analítica rutinaria, el sistema añade automáticamente las pruebas de función renal y albuminuria si el paciente lo necesita por su edad o patología. Además, emplea biomarcadores avanzados, como la Cistatina C, y algoritmos de inteligencia artificial para clasificar el riesgo real de progresión de la enfermedad según los criterios internacionales más actualizados.
El proyecto también refuerza la seguridad de los tratamientos. En concreto, el sistema revisa la medicación activa del paciente y emite alertas automáticas cuando detecta fármacos potencialmente dañinos para el riñón o cuando es necesario ajustar las dosis en función de la función renal. Asimismo, permite identificar a pacientes en fases avanzadas de la enfermedad que habían perdido el seguimiento, generando consultas electrónicas automáticas con el servicio de Nefrología para su atención inmediata.
En su primer año de implantación parcial, y con más de 36.000 evaluaciones renales completadas, el plan ya ha demostrado un incremento del 70% en la detección precoz. Ahora, los profesionales que toman parte del proyecto continúan trabajando para consolidarlo y convertirlo en un modelo exportable a otras áreas del Sistema Nacional de Salud.
Fuente: Junta de Andalucia

