Campaña
ALCER impulsa un programa de acompañamiento telefónico para combatir la soledad no deseada en personas con enfermedad renal
La Federación Nacional de Asociaciones ALCER ha puesto en marcha un programa de acompañamiento telefónico dirigido a personas con enfermedad renal crónica que se encuentran en situaciones de soledad no deseada o carecen de una red de apoyo cercana. Esta iniciativa surge como respuesta a una realidad creciente: el aislamiento emocional que afecta especialmente a quienes reciben tratamientos renales sustitutivos, como la hemodiálisis o la diálisis peritoneal, tratamientos que condicionan la vida diaria y pueden generar una profunda sensación de desconexión social.
PROGRAMA
Cómo funciona el programa de acompañamiento
El programa se estructura a través de llamadas regulares programadas que son realizadas por voluntarios y voluntarias formados específicamente en habilidades de escucha activa, comunicación empática y contención emocional. El objetivo principal es ofrecer compañía y apoyo humano, contribuyendo a mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedad renal, especialmente aquellas que, debido a su estado de salud o situación personal, no pueden mantener una vida social activa.
Conexión
Más apoyo, menos soledad
La soledad no deseada es un factor que repercute directamente en la salud emocional y física de este colectivo. En el caso de las personas en tratamiento de diálisis, la rutina de acudir varias veces por semana a una unidad asistencial, sumada al impacto físico del propio tratamiento, puede provocar aislamiento, fatiga social y sentimientos de incomprensión. A través del acompañamiento telefónico, ALCER pretende aliviar esta carga emocional, proporcionando un espacio seguro donde los pacientes pueden expresarse libremente, ser escuchados y sentirse conectados.
“Las llamadas, gestionadas de forma confidencial a través de la centralita de la Federación, garantizan la protección de datos personales tanto de quienes participan como voluntarios como de quienes reciben el acompañamiento. Además, el programa incluye protocolos específicos para detectar síntomas de ansiedad, depresión u otras dificultades emocionales. En caso de identificarse este tipo de situaciones, se activa la derivación a los servicios profesionales pertinentes, subrayando que el objetivo del programa es el acompañamiento emocional, no la intervención médica o psicológica.”
Compromiso
Apoyo integral para el bienestar
El compromiso de ALCER con este proyecto refleja la importancia de abordar la salud emocional como parte integral del tratamiento de la enfermedad renal crónica. La iniciativa no solo contribuye a reducir la soledad no deseada, sino que también promueve la conexión social y refuerza el sentimiento de pertenencia, aspectos fundamentales para el bienestar de las personas con enfermedad renal, especialmente aquellas sometidas a diálisis.
Este programa representa un paso significativo en la humanización del cuidado de la enfermedad renal, destacando la necesidad de atender no solo las necesidades físicas, sino también las emocionales y sociales de quienes conviven con una patología crónica. ALCER refuerza así su misión de apoyar al colectivo renal con herramientas accesibles, empáticas y centradas en la dignidad y el acompañamiento personal.
