En muchos países existen importantes lagunas en la atención relacionada con la importancia de la nutrición para mantener la salud renal

Los resultados de una encuesta internacional revelan que hay una escasez mundial de dietistas para proporcionar atención nutricional renal, y muchos pacientes con enfermedad renal que necesitan intervenciones nutricionales no las reciben o reciben una terapia subóptima con un seguimiento inadecuado.

Los cambios dietéticos y nutricionales son necesarios cuando los pacientes desarrollan una enfermedad renal pero una nueva investigación, publicada en ´CJASN´, revela que en muchos países existen importantes lagunas en la atención relacionada con la importancia de la nutrición para mantener la salud renal. En los individuos con enfermedad renal, las intervenciones nutricionales pueden ralentizar el deterioro de la función renal, retrasar potencialmente la necesidad de diálisis o trasplante de riñón, y reducir los síntomas.

En 2018, expertos internacionales del Equipo del Atlas Global de Salud Renal de la Sociedad Internacional de Nefrología (ISN) y de la Sociedad Internacional de Nutrición Renal y Metabolismo (ISRNM) desarrollaron un cuestionario para un Atlas Global de Atención Nutricional Renal destinado a evaluar los servicios de atención nutricional renal en todos los países.

La doctora Angela Yee-Moon Wang, del Hospital Queen Mary, en Universidad de Hong Kong, y sus colegas examinaron dos aspectos del cuidado de la nutrición renal incluidos en el Atlas: la disponibilidad, la capacidad y el coste actuales de los servicios de cuidado de la nutrición renal a nivel mundial, y la comunicación entre dietistas y nefrólogos en la prestación del cuidado de la nutrición renal.

Para el Atlas, se realizó una encuesta por vía electrónica a las principales partes interesadas en la atención renal (líderes en nefrología, responsables políticos y representantes de organizaciones de consumidores) en 182 países afiliados a la ISN. En total, 160 de los 182 países (88%) respondieron, de los cuales 155 países (97%) contestaron a los puntos de la encuesta relacionados con la atención nutricional renal.

Una importante herramienta de defensa

Según la encuesta, sólo el 48% de los 155 países cuentan con dietistas/dietistas renales para proporcionar atención nutricional renal. El asesoramiento dietético proporcionado por una persona capacitada en nutrición no suele estar disponible en el 65% de los países de ingresos bajos/medios bajos y «nunca» está disponible en el 23% de los países de ingresos bajos.

Además, el 41% de los países no ofrece una evaluación formal del estado nutricional para la atención nutricional renal.

La disponibilidad de los suplementos nutricionales orales varía en todo el mundo y, en su mayoría, no están disponibles de forma gratuita en los países de ingresos bajos/medios bajos, tanto para los pacientes hospitalizados como para los ambulatorios.

Según el estudio, los dietistas y los nefrólogos sólo se comunican «a veces» en el cuidado de la nutrición renal en más del 60% de los países del mundo.

«A largo plazo, la solución definitiva al problema anterior es formar y proporcionar apoyo salarial a un número adecuado de dietistas cualificados que hayan recibido formación especializada en nutrición renal para aplicar la intervención nutricional en todo el espectro de la enfermedad renal«, adelanta Wang.

«Esperamos que este informe sea una importante herramienta de defensa para promover la priorización gubernamental y la asignación de recursos y mano de obra para este componente esencial en la atención renal en todo el mundo, especialmente en los países de menores ingresos«, añade.

Un editorial adjunto proporciona información adicional sobre las conclusiones del estudio. «Esta encuesta mundial es una importante llamada de atención a los países de todo el espectro de ingresos –resaltan los autores–. Expone las lagunas y las preocupaciones relacionadas con el cuidado de la nutrición renal, sirviendo un plato lleno de alimento para la reflexión, que ahora debe ser seguido por la acción«.​

Fuente: immedicohospitalario.es