El cáncer de piel de tipo no melanocítico (CPNM), es decir, el que se forma en la parte externa de la piel, y más en particular los subtipos de carcinoma escamoso y carcinoma basocelular, constituye uno de los tumores más frecuentes en los pacientes que reciben un trasplante renal. Su incidencia es aproximadamente 10 veces superior a la de la población general con una tipología y características específicas, además de presentar una mayor agresividad del proceso neoplásico durante el post-trasplante renal.

Con el objetivo de establecer estrategias para su detección precoz y mejorar su supervivencia, profesionales del Servicio de Nefrología del Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria de Santa Cruz de Tenerife han realizado un estudio que demuestra la alta incidencia del cáncer de piel en la población canaria que recibe un trasplante de riñón. Este trabajo ha sido presentado en el 6º Congreso de la Sociedad Española de Trasplante (SET), con la participación de más de 500 expertos nacionales e internacionales.

El estudio analiza el perfil epidemiológico y clínico de los pacientes trasplantados renales realizados en el hospital tinerfeño que presentaron este tipo de cáncer, con un total de 291 pacientes, 203 hombres y 88 mujeres, con una media de edad de 47,3 años. Se han estudiado diversas variables epidemiológicas y clínicas además de variables relacionadas con el trasplante renal, y los resultados mostraron que un 17,5% de los pacientes (51 en total, 42 hombres y 9 mujeres) desarrollaron tumores cutáneos tras el injerto.

A partir del quinto año post-trasplante se observó un aumento de la incidencia de estos tumores, desarrollando un cáncer de piel el 8,2% de los pacientes. La incidencia fue 3,47 veces superior en hombres que en mujeres, mientras que la tasa de cáncer de piel de tipo no melanocítico (CPNM) en estos pacientes fue de 3,52 nuevos casos por cada 100 años-paciente.

El estudio también concluyó que el tumor cutáneo más frecuente fue el carcinoma basocelular, con una incidencia del 8,1%. Asimismo, la tasa de recidiva (recaída) de estos tumores fue muy elevada en los pacientes trasplantados renales, observándose que antes del cuarto año tras el primer tumor, un 42% de estos pacientes volvieron a presentar un nuevo cáncer de piel.


LAS TASAS DE RECAÍDA SE OBSERVAN EN EL 42% DE LOS PACIENTES, SIENDO EL CARCINOMA BASOCELULAR EL MÁS FRECUENTE


 

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