Solo ella es compatible con sus hijos y no el padre, que tiene un grupo sanguíneo diferente. Sus dos hijos mayores (Noan, de 20 años, y Ariel, de 16) sufren nefronoptisis, pero solo puede donar uno de sus riñones. Al hijo pequeño también le están haciendo pruebas porque sospechan que también podría tener esta patología que afecta a una de cada 100.000 personas, según explica la BBC.

Esta enfermedad genética causa inflamación y cicatrices en los riñones. Tanto Noan como Ariel ya precisan un trasplante: «Estaba lista para darle un riñón a mi hija y luego mi hijo sufrió insuficiencia renal y también necesita un riñón. Obviamente, solo tengo uno que puedo donar», ha explicado esta mujer que vive en el norte de Inglaterra.

La pesadilla de esta familia comenzó en 2016, cuando Ariel comenzó a sentirse cansada. Descubrieron la afección renal y detectaron que la madre sería una donante compatible con su hija llegado el momento de necesitar un riñón sano. Sin embargo, en 2019, Noah también enfermó por lo mismo. Está estable, pero necesitaría engordar para someterse a una intervención quirúrgica de este tipo, ya que también sufre gastroparesia, una enfermedad estomacal. De momento, se somete a diálisis.

Esperando más donantes

Ahora tienen que ver si el hijo pequeño de la pareja, Casper (12 años), también sufre la enfermedad. Los tres niños son autistas, una condición que les hace más difícil el afrontar pruebas médicas.

La madre se encuentra en toda una encrucijada. Los médicos no la presionan, ya que ella debe tomar la decisión. Sin embargo, lo más probable es que sea la niña la que primero necesite el trasplante ya que su salud «se ha deteriorado más en el último año». El tiempo medio de espera de un trasplante es aproximadamente de tres años, según explica el médico que está tratando a Noan en el Hospital Freeman de Newcastle. «Claramente existe un dilema porque hay escasez de donantes para pacientes que necesitan trasplantes de riñón. Pero la insuficiencia renal en sí no es rara», asegura. Buscan más alternativas. Tienen la esperanza de que dos amigos, que son compatibles con Noah, puedan ser donantes.


El tiempo de espera de este tipo de trasplantes es de tres años


Fuente: El Confidencial