La fase inicial del tratamiento al que se someten los enfermos renales es considerada como «negativa» o «muy negativa» por el 20% de los pacientes. Esta es la principal conclusión de la encuesta realizada por la Asociación de Lucha contra las Enfermedades del Riñón (Alcer) entre sus socios, y que determina el porqué de este descontento.

Los pacientes opinan que no son informados del impacto que puede tener en su vida cotidiana cada tipo de tratamiento; además del poco margen de tiempo y la falta de planificación para decidir, junto a su especialista, el que más se adecue más a sus necesidades. «Apenas hubo tiempo para tomar las decisiones», es la protesta que plantea uno de los encuestados.

Casi 140 positivos

Por otra parte, desde Alcer se lucha por frenar los contagios de Covid-19 entre los pacientes renales, y Daniel Gallego, presidente de la asociación, asegura que «las cifras son una tragedia, llevamos más de 558 fallecidos por Covid-19 en tratamiento renal, a nivel nacional, y casi 140 pacientes renales positivos en la Región». Gallego considera que se podría haber optado, de conocer esta posibilidad, por una diálisis peritoneal; un tratamiento que puede seguirse desde casa y con el que se hubieran prevenido muchos de los contagios. Los pacientes que siguen el tratamiento en el centro presentan un riesgo grave de infección, al tener que desplazarse, hasta tres veces por semana, a la unidad de diálisis, insiste.


Una encuesta revela la falta de información que aseguran tener los enfermos sobre las alternativas a la diálisis tradicional


 

Fuente: www.laverdad.es