Los datos obtenidos de un nuevo estudio sugieren que la infección por SARS-CoV-2 afecta a un porcentaje significativo de pacientes en terapia de reemplazo renal (TRR).

El informe, elaborado por investigadores del Hospital Clínic de Barcelona (España), el Hospital Universitario La Paz (Madrid, España) y otros miembros de la Sociedad Española de Nefrología, (SEN), y del cual se hace eco hoy HospiMedica.es, hace un análisis del nuevo registro en línea para la COVID-19 de la SEN.

En concrecto, incluye a todos los pacientes con TRR tratados en las comunidades autónomas españolas. La forma más representada de TRR fue la hemodiálisis en centros (ICH), seguida de pacientes trasplantados. Los resultados mostraron que un porcentaje muy alto (85%) requirió ingreso hospitalario, 8% en unidades de cuidados intensivos (UCI). Por su parte, la mortalidad también fue alta, alcanzando el 23%; los pacientes fallecidos recibieron ICH con mayor frecuencia, desarrollaron neumonía en números mayores y recibieron menos lopinavir-ritonavir y esteroides.-

“Los pacientes en diálisis con infección por SARS-CoV-2 tienen un mayor riesgo de morir que los pacientes trasplantados, probablemente relacionados con la edad y la comorbilidad”, concluyeron el autor principal, J. Emilio Sánchez-Álvarez, MD, del Hospital Universitario de Cabueñes (Gijón, España ) y colegas. “El análisis de factores asociados independientemente con el riesgo de muerte muestra que la edad y el desarrollo de neumonía determinan un peor pronóstico. Además, en el grupo de pacientes en diálisis, el uso de hidroxicloroquina se asocia con una tasa más baja de muertes; sin embargo, la importancia de este último hallazgo requiere estudios en un mayor número de pacientes”, afirma según recogen en HospiMedica.es.

Pero esto no lo es todo. Tal y como informan en el artículo, otro estudio, realizado en el Hospital Gregorio Marañón  confirmó que la tasa de mortalidad en pacientes con TRR en España era tan alta como de 30,5%.


«El análisis muestra que la edad y el desarrollo de neumonía determinan un peor pronóstico»


Fuente: consalud.es