Tres trasplantes renales en menos de 24 horas. En plena crisis sanitaria, tres pacientes de Valdecilla (dos de Cantabria y un tercero llegado de otra comunidad) se han reenganchado a la vida cuando menos lo esperaban.

«Ya llevamos siete casos desde que se decretara el estado de alarma», explica Juan Carlos Ruiz San Millán, jefe de servicio de Nefrología. A partir de ese momento la actividad trasplantadora en España, con los hospitales desbordados por el coronavirus, se frenó en seco.

La vertiginosa propagación del SARS-CoV-2 aparcó la posibilidad del trasplante para la mayoría de los pacientes en lista de espera, «pero no nos podemos olvidar de ellos», defiende el nefrólogo. Muchos centros no pueden permitirse aún poner en marcha el operativo, otros tratan de salvar al menos los casos vitales que no admiten más espera. Pero en ese escenario, Valdecilla se posiciona como un caso excepcional, sacando adelante trasplantes renales en pacientes que «aún podrían esperar unos meses» pero para quienes llega la oportunidad de sus vidas en las circunstancias más adversas.

«El viernes nos comunicaron, a través de la Organización Nacional de Trasplantes, dos ofertas con riñones de dos comunidades lejanas, lo que implica que no ha habido centros más próximos que los hayan podido aprovechar», subraya Ruiz San Millán. «Uno de ellos era, además, de un grupo sanguíneo raro, para el que teníamos receptor». Así que no hubo dudas y se activó el dispositivo, en el que están involucrados urólogos, anestesistas, nefrólogos, intensivistas, enfermería, inmunólogos…. «Hicimos dos trasplantes el sábado por la tarde y el tercero, el domingo por la mañana, que fueron muy bien. En los tres casos, se trata de pacientes relativamente jóvenes, en torno a los 50 años, a los que nos interesa poner riñones óptimos, y la verdad es que los recibidos lo eran». Ante la «sorprendente» llamada del hospital planteando la posibilidad del trasplante, «ninguno ha dicho que no». La oportunidad de un trasplante, que la mayoría lleva mucho tiempo aguardando (alguno más de un año), puede más que el miedo al contagio. No obstante, aclara Ruiz San Millán, «tanto al donante como al receptor se les realizan las pruebas del coronavirus para estar seguros de que no tienen la enfermedad».

En Valdecilla confían en que las circunstancias permitan seguir realizando nuevos trasplantes en las próximas semanas. No en vano, aún hay medio centenar de pacientes a la espera de un riñón en la lista de espera del hospital, un tercio de ellos procedentes de otras comunidades, pero que por diferentes razones piden ser intervenidos en Valdecilla o, incluso, son derivados cuando la opción del trasplante es rechazada en sus centros de referencia. «Durante esta crisis sanitaria, hemos podido mantener la actividad del trasplante renal, con algún altibajo», destaca el jefe de servicio de Nefrología, orgulloso de que «nuestros pacientes no han perdido la oportunidad, sino que la han ganado».

200 elementos para evitar contagios en las puertas del hospital

Las manillas de las puertas pueden ser fuente de transmisión del coronavirus, especialmente en aquellos accesos de mayor riesgo, como es el circuito del hospital dedicado en exclusiva a los pacientes afectados. Para esquivar el contagio, el Hospital Valdecilla ha encargado a Ferrovial Servicios, responsable del servicio de mantenimiento en el contrato de Smart Hospital Cantabria (SHC), la instalación de 200 mecanismos que permitirán accionar las puertas con el antebrazo y evitarán así el contacto directo con manos. Las piezas, consistentes en unas abrazaderas colocadas ergonómicamente, han sido diseñadas por las empresas cántabra Servifrío y Vertebra3 en colaboración con Ferrovial y se colocarán por el personal de mantenimiento en las puertas de las habitaciones destinadas a pacientes de Covid-19, así como en el área de Urgencias, donde se reciben los casos sospechosos de infección o derivados de otros centros por complicaciones respiratorias. Se trata de un sistema desmontable que permite adaptarlo a necesidades futuras.


El hospital cántabro, de los pocos que mantiene la actividad trasplantadora en España, ya lleva siete casos desde el comienzo del estado de alarma


 

Fuente: Diario Montañes